lunes, 9 de agosto de 2010

Anoche cuando dormía

Anoche cuando dormía soñé que por fin me encontraba contigo.
Anoche cuando dormía soñé que te veía cara a cara.
Anoche cuando dormía soñé que el mundo a nuestro alrededor se olvidaba de nuestra existencia, para dejarnos solos en ese momento.
Anoche cuando dormía soñé que por fin conseguía llamar tu atención.
Anoche cuando dormía soñé que me observabas con una brizna de ternura en tu mirada.
Anoche cuando dormía soñé que por fin tuve la oportunidad de decirte todo lo que pasaba por mi corazón.
Anoche cuando dormía soñé que por miedo, por puro terror, sólo era capaz de decirte: “Hola”, y después seguir mi camino.
Anoche cuando dormía soñé que te perdía para siempre.

2 comentarios:

CRD dijo...

Soñar es tan bonito, siempre que no termine con nuestras propias fantasías, intenta cambiar las dos últimas frases imaginando un final alternativo. Ya sé que no soy la más optimista, pero acabo de ver diario de una ninfómana, (sí, no me mires raro...), buf, y aparte de darme muchísima pena, me han entrado unas ganas de vivir... cuánto tenemos que no nos damos cuenta...

hesisair dijo...

Afortunadamente las ganas de vivir no me las quita nada ni nadie :-)
Soñar... soñar es lo único que nos queda muchas veces. Aunque no puedas controlar siempre lo que sueñas... :-(