sábado, 26 de septiembre de 2009

El universo sobre mí

Los turnos de noche dan para desvaríos varios. Sobre todo de cabeza. Para una persona que no es muy estable emocionalmente que se diga, la ruptura de los ciclos normales del ser humano provoca que la montaña rusa tenga subidas y bajadas cada vez más pronunciadas. Cuando además acumulas dos semanas consecutivas, la segunda empieza a ser un no parar de ideas extrañas que bullen en tu cabeza y te sumergen en una espiral extraña que encima acaba por no disgustarte del todo.

Todo eso viene a que esta noche estoy terminando ese ciclo de dos semanas de trabajo nocturno que me sobreviene cada siete semanas y mi cabeza bulle de una mezcla de desesperanza, miedo, dolor, euforia y locura. Como veis una mezcla un poco extraña.

La cosa está en que me encuentro en una situación vital un tanto extraña. Me encuentro un poco solo. Y no es que mis amigos hayan desaparecido, ni siquiera que tengo malas relaciones con mis compañeros de trabajo. Simplemente es una soledad de espíritu. Como saben algunos de los que me conocen más desde hace unos meses me encuentro fuera de lugar. Simplemente mi cuerpo y mi cabeza me piden una serie de experiencias vitales que quedan bastante lejos de las necesidades de la gente que me rodea. Hay veces que soy capaz de arrastrar a la gente a hacer cosas extrañas que no les apetece mucho (por no decir nada), pero no me gusta abusar. Muchas veces me pregunto por qué no tendría estas necesidades vitales hace cinco o diez años, cuando posiblemente encontraría más gente dispuesta a seguirme en mis peregrinas ideas, pero eso ya no tiene solución.

Igual es que he despertado de un letargo en el que me había sumido hace ya muchos años y que habría lastrado (o cambiado) mi juventud y que lo mismo que provocó ese letargo, ese encierro interno ha provocado esta explosión de los últimos meses. Lo único que tengo claro es que ahora los fines de semana en casa viendo series y leyendo no son una opción; las vacaciones sin moverme de la ciudad tampoco lo son y los domingos por la tarde que no hay resaca sin hacer nada en casa son un asco. Y la bicicleta me ha venido bien para esos momentos durante toda la época de verano. Pero ahora llega el frío a esta bendita ciudad y con nuestro amigo el cierzo, la bicicleta no es una opción…

Y esa maldita frase, mala excusa, que llevo escuchando desde hace muchos años por distinta gente: “Es que eres buena persona…”. Ya lo dijo el Loco, “las buenas chicas prefieren chicos malos para soñar”.



Quiero vivir
quiero gritar
quiero sentir
el universo sobre mi
quiero correr en libertad
quiero encontrar mi sitio


Una broma del destino
una melodía acelerada en una canción que nunca acaba
ya he tenido suficiente
necesito alguien que comprenda
que estoy sola en medio de un montón de gente
que puedo hacer

AMARAL

4 comentarios:

satrian dijo...

Las ansias vitales no tienen calendario, ni edad, son caprichosas de por sí.

Anónimo dijo...

El Marqués:

Estoy de acuerdo con satrian.

Sólo añadir que a las ansias vitales siempre se enfrenta uno en solitario.

Por muchos consejos que a uno le puedan dar, por mucha ayuda que uno pueda pedir, desnudo frente al espejo siempre se encuentra uno solo.

Y aunque de teorías vamos todos servidos, a la hora de la verdad y en la práctica, no hay una ley que se pueda aplicar de forma general para salir del túnel. El camino hacia la luz está sin marcar y no coincide con el de ninguna otra persona. Dudo que alguna haya llegado a salir del túnel completamente.

Nada es fácil en esta vida.

CRD dijo...

No sé cómo de extraño será todo lo que propones a tus amigos, pero nunca es demasiado tarde para espabilar, desempolvarse, activarse, étc, te siga quien te siga, aprovecha. El entusiasmo termina por contagiarse.
Y eso de las buenas personas es una gilipollez. Cuando menos te lo esperes allí estará ella.

Besos.

hesisair dijo...

Más que extrañas, son cosas que suenan a aventuras de juventud. Como le dije a alguien que me conoce bien, quiero hacer con mi edad lo que no hice cuando tenía diez años menos... pero también creo que soy mejor que hace diez años... y lo que me queda!!!