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domingo, 8 de agosto de 2010

El hombre que sabía demasiado

Ayer me hicieron ver lo que yo ya pensaba desde hace mucho tiempo. Soy un desastre con los consejos, aunque los doy con la mejor intención del mundo y con mucho cariño.
Aunque claro está, ¿cómo voy a ser bueno dando consejos y estar como estoy? Si realmente fuera bueno mi vida sería distinta y mis relaciones con las mujeres no serían tan desastrosas. Y éso que ayer, en otra conversación, hablando con Emma me di cuenta de una cosa: si con las dos mujeres que me han interesado en la vida la cagué de una manera tan estridente, ¿para qué preocuparme en el qué pasará con la próxima? Tengo un 99'9% de posibilidades (por no decir el 100%) de cagarla de nuevo. Así que no me voy a preocupar, lo que tenga que ser, será.



P.D.: Ahora resulta que mientras esperas a que se cargue el vídeo de Youtube puedes jugar a la serpiente, como en los viejos Nokia. Ya no saben que inventar...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sé lo que hiciste el último verano

Mira que le tengo muchísimo cariño, pero hoy me he enfadado muchísimo con ella. Estoy hablando de Emma. La verdad es que no sé a qué ha venido lo que me ha dicho, pero me ha molestado mucho.

Me ha llamado por teléfono para preguntarme por mi rodilla, ya que he tenido una recaída bastante fuerte y cuando estábamos terminando la conversación me ha soltado: “Déjalo estar y no le agobies”. “¿Qué me estás contando?”. “Te dije que la habías agobiado y no vuelvas a lo mismo que te conozco, déjalo como está”.

Como no sabía de qué iba al final me ha dicho que hablaba de mi niña. Sí, hablaba de aquello que ella alentó y luego no supo como parar. Y se ha dado mucha prisa en aclarar que mi niña no le ha dicho nada, que sólo lo dice por decir, porque me ve venir.

Y me ha molestado mucho. Primero porque ya le dije una vez que no se metiera en éso, que ya lo había complicado suficiente. Y segundo porque no es verdad lo que dice. Porque ni estoy presionando ni agobiando ni siquiera acercándome. Que no, que estoy manteniendo totalmente las distancias y lo poco que hablamos es cuando ella empieza. Que incluso nuestra relación ha bajado porque no quiero que parezca que la estoy presionando. Y con las cosas así va Emma y hoy me dice lo que me dice.

Y estoy molesto, enfadado. Porque no tiene razón. Otras veces la ha tenido. Pero hoy no tenía razón. Y se lo he dicho. Pero he detectado que no me ha creído. Para una vez que no digo medias verdades cuando me preguntan por mi niña…