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lunes, 11 de julio de 2011

¿Qué me pasa, Doctor?

¿Qué me pasa Doctor? ¿Qué es este sentimiento que recorre mi cuerpo cuando habla de que ha estado con otro hombre que no soy yo? ¿Desde cuándo yo soy capaz de tener ese sentimiento? ¿Cómo es posible que lo tenga, si solo es mi amiga y solo quiero que sea mi amiga? ¿Qué sentido tiene que esto me ocurre a mi ahora? ¿Nunca más podré volver a ser la persona despreocupada que era antes? ¿Qué me pasa Doctor?

sábado, 25 de septiembre de 2010

(500) Days of Summer

Nunca olvidas a aquella que ha llegado hasta el fondo de tu corazón hasta que otra persona entra en él con la misma fuerza.


Pero la pregunta que subyace es, ¿quién te dice que una persona va a entrar en tu corazón con la misma fuerza otra vez? ¿Y si éso no ocurre nunca? ¿Tienen un límite de caducidad los sentimientos no correspondidos?

No soy capaz de entender lo que me pasa. Posiblemente mi cabeza me da vueltas porque es un sábado en casa, después de estar los cuatro últimos dando vueltas por medio mundo. Posiblemente es por la película que acabo de ver y que da título al post (por cierto, al incompetente que tradujo el título al castellano habría que correrlo a gorrazos, porque se pierde todo el sentido). Posiblemente es porque como dice Emma me aburro si no le doy cien vueltas a las cosas y si no me "como la cabeza" por cualquier menudencia.

Quizás es que he nacido para estar sólo y por éso tengo tantos problemas para mis relaciones sociales. Quizás es que el hecho de que no sepa comportarme de manera tranquila delante de una mujer es una consecuencia de ese destino de soledad que tengo asignado desde que llegué a este mundo. Quizás mis escasas relaciones son un desastre porque son una rebelión contra mi verdadero destino y éso no se puede aceptar. Quizás se me está yendo la cabeza demasiado y mañana cuando amanezca todo parecerá distinto.

Y no, aunque lo parezca por lo que he escrito, no creo en la predestinación.

sábado, 29 de mayo de 2010

Amanece que no es poco

¿Alguna vez os habeis preguntado si se escribe "llendo" o "yendo"? Pues esta tarde he tenido una conversación de Messenger con una amiga y ha saltado la duda. Como ninguna de las dos personas en la conversación lo teníamos claro, hemos llegado a una determinación: a partir de ahora cuando tengamos que usar la palabrita de marras, la sustituiremos por la palabra "manzana". Por lo tanto, a partir de ahora las frases se escribirán en este blog tal que así: "se me está manzana la cabeza" o "me estoy manzana al trabajo". En el caso de la fruta antes conocida con ese nombre, ha habido más discusión porque yo defendía la denominación de "cosa verde que se come", aunque mi interlocutora decía que éso era una pera, aunque yo creyera que la pera es "cosa verde oscura que se come". Aunque ahora que lo pienso, las frutas anteriormente conocidas como manzanas son más amarillas que verdes. Ummm, ¿será esa la solución?
Bueno, pues que todavía no hemos llegado una conclusión de cómo nombrarla.
¿Alguna idea?

martes, 18 de mayo de 2010

Peter Pan

"Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones."

La cita es de “El principito”, el delicioso libro de Antoine de Saint-Exupery. Me ha venido a la mente en repetidas ocasiones desde este fin de semana. A veces me siento demasiado lejos de la gente de mi generación. A veces siento que me apetece vivir como lo haría si tuviera diez años menos. A veces pienso que estoy fuera de lugar y que la gente a mi alrededor me mira como si un bicho raro fuera cuando intento arrastrarlos. No puedo evitar sentirme apresado en una situación cuando veo ciertas cosas que ocurren a mi alrededor. No puedo evitar sentirme alejado de los que me rodean cuando les veo asumir lo que la sociedad o quién sabe quién manda para su edad.

No necesito que nadie me diga la edad que tengo ni necesito que me recuerden que ya no soy un adolescente. No necesito parecer lo que dicen que debería ser para la edad que tengo, porque realmente no tengo esa edad. No la tengo porque no me da la gana de tenerla, porque me niego a aceptar que la juventud se puede empezar a escapar de mis manos. No la tengo porque me quedan todavía un montón de cosas por hacer y sobre todo me quedan las ganas de hacerlas.

No quiero hacer las cosas por costumbre. No quiero hacer las cosas porque toca hacerlas. Las cosas que hago las hago porque me da la gana y no obligado. Me intento rebelar contra el hastío, la costumbre y el aburrimiento. Aunque no toque, ¿por qué no me voy a ir de mochilero este verano en mis vacaciones? ¿Por qué no voy a emborracharme y hacer tonterías con mis amigos? ¿Por qué no voy a quedarme en casa un sábado cuando sé que voy a hacer más de lo mismo?

Quizás todo esto se parece demasiado al Síndrome de Peter Pan

viernes, 23 de abril de 2010

Premonición

(Esta entrada empecé a escribirla el 6 de abril y la he encontrado ahora. No sé por qué pero voy a publicarla. Para que veáis como se me va la olla de vez en cuando :-p)

La verdad es que no sé muy bien que es lo que quiero contar ni lo que quiero decir. No es un mal momento en mi vida. Sobre todo viendo de dónde vengo. Pero también tengo que reconocer que me encuentro extraño. Ando muy atascado con el relato que estoy escribiendo y tengo abandonadísimo mi blog seriéfilo (aunque sí que siga viendo series). Pero es que, voy a reconocerlo, me he enganchado de nuevo a la Xbox. Que sí, que ya sé que no tengo edad para andar con videojuegos, pero si mi compañero el Bifas se pasa el día enganchado a la maquinita de marras, su novia vive con él y le compra más juegos para que siga con el vicio, y encima se casa dentro de dos meses, igual no es un vicio tan malo, ¿no?

A veces me gustaría saber escribir un blog para que la gente se descojonara. Sobre todo después de leer el de Barbijaputa y Noticias desde la Antártida gracias a una recomendación de una bloguera. Pero chicos, lo he intentado alguna vez y va a ser que no. Que no me sale. Que en la vida real me puedo reír hasta de mi sombra, pero por escrito me sale el lado cursi-gilipollas y me pongo a contaros unos dramones que te cagas. A ver si al final va a ser verdad lo que me dijo Emma hace un tiempo de que me mola autoflagelarme…

Pues eso, a lo que iba, que ando en una época de calma chicha en mi vida, porque ya definitivamente Amy ha salido de mi vida (antes conocida como mi niña, pero alguien me convenció de que no la llamara así, y como no quiero decir su nombre pues le llamo Amy porque me recuerda mucho a la prota de la película “Persiguiendo a Amy”, que no se llama Amy… pero en fin). Bueno, ha salido de mi vida como posible pareja, que no como amiga que los tiempos no están como para tirar amigos :-p Así que ahora me dedico a mosquearme cuando el nuevo capítulo de Lost sigue sin llegar a ser lo que era, a vibrar con el último día de Bauer en NY, a terminarme el Assassin’s Creed II (otra vez) o a ver como el CAI Zaragoza anda cada día más cerquita del objetivo que no voy a nombrar para no gafarlo (de nuevo). De todas maneras a veces saco tiempo para cenar con Satrian, el Marqués y el Girao, aunque ande rayado hasta bien avanzada la noche, para esperar la venida de Txepho algún fin de semana (jod… lo he escrito que parece que viene Cristo resucitado) y esas pintas de cerveza arreglando el mundo (y a veces otras historias, pero soy demasiado vergonzoso para contarlas XD).

Ahora que lo veo, llevo tres párrafos desvariando y al final no he dicho nada de interés. Aunque pensándolo bien, creo que el 99% de las cosas que digo aquí no son del interés de casi nadie, así que no sé de qué me quejo. Ahora que está de moda debería abrir una encuesta de esas muy bonicas sobre por qué realmente seguís entrando en este blog, el qué os atrae, porque la verdad, a veces me sorprende que todavía haya gente soportando mis desvaríos. Y no me vale que mis amigos me doren la píldora, que ya nos conocemos desde hace tiempo y no necesito peloteos. Pero para eso necesitaría tiempo para buscar el código por la red, insertarlo en el blog. Quita, quita, que me agobio sólo de pensarlo. Y como ahora he vuelto al trabajo después de las vacaciones, pues no tengo tiempo para todo.

En fin, que lo dejo ya antes de que penséis que estoy todavía más loco de lo que ya creéis que estoy. Aunque ya lo dijo Ismael Serrano: “Mejor loco que mal acompañado” :-p

Otra entrada sin sentido patrocinada por: (y aquí es dónde debería ir algo gracioso, pero es que no sirvo para eso. Una pena).

P.D.: Algún día os comentaré todos los planes que se me acumulan en la cabeza para mis vacaciones de verano en Septiembre. Y lo peor es que me tengo que quedar sólo con uno y soy muy indeciso. Bueno, quedan cinco meses…

lunes, 18 de enero de 2010

Sin razón

No tengo ninguna razón pero me ha dolido. Se han puesto al teléfono todos los que estaban menos ella. La oía hablar de fondo pero no se ha puesto al teléfono. No tengo ninguna razón pero me ha dolido.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Monos como Becky

"Tienes un problema. Eres pesimista cuando hablas sobre ti mismo y da la impresión de que intentas dar pena, que se compadezcan de ti"

Me lo dijo una buena amiga. Reflexiono sobre ello, porque no es mi intención y me fastidiaría dar esa impresión...